¿Cómo combatir el estrés de forma eficaz?

¿Cómo combatir el estrés de forma eficaz?

¿Qué es el estrés?

El estrés se define como un conjunto de reacciones emocionales y físicas que experimentamos ante una situación particular o determinados factores de estrés (también llamados estresores).
Considerado el «mal del siglo», el estrés afecta a todas las clases sociales y se manifiesta principalmente en el ámbito laboral. Se trata de una reacción natural que, aunque algunas personas la consideran positiva por su efecto motivador, puede provocar trastornos de ansiedad graves cuando se desencadena con demasiada frecuencia o cuando la persona no consigue gestionarla.

Las causas del estrés

El estrés se desencadena ante situaciones que representan un «peligro» para la persona o por la presencia de «estresores». Estas situaciones y factores varían según la edad. Estos son algunos ejemplos:

  • En niños y adolescentes, pueden consistir en la exposición a situaciones violentas, abusivas o conflictivas, como el divorcio de los padres.
  • En adultos, suelen estar relacionados con situaciones estresantes de la vida cotidiana y del trabajo, así como con la ansiedad y la depresión. Algunos estudios han demostrado que el estrés crónico en adultos suele ser consecuencia de un estado de ansiedad subyacente.

Las situaciones traumáticas también pueden originar estrés crónico. En este caso, se distingue entre el trastorno de estrés agudo y el trastorno de estrés postraumático. Ambos son consecuencia de acontecimientos pasados que han provocado un trauma, como una muerte, un accidente o una enfermedad grave...


Otros factores también pueden generar estrés, como el tabaquismo, el consumo de sustancias ilícitas, los trastornos del sueño o la alimentación. En particular, se ha demostrado que las personas con estrés crónico y expuestas a situaciones estresantes a largo plazo presentan una tasa de mortalidad superior a la normal.

¿Cómo detectar el estrés?

En una situación de estrés, suelen identificarse 3 elementos que se suceden de forma lógica:

  • El primer elemento es el desencadenante, llamado estímulo. Puede ser leve (una pequeña contrariedad, como encontrarse con una multa), importante (el diagnóstico de una enfermedad grave), previsto (hablar en público) o inesperado (un accidente de tráfico o una muerte repentina).
  • El segundo elemento es la reacción fisiológica del cuerpo al estímulo. Se produce un aumento del ritmo cardíaco, una contracción de los vasos sanguíneos y una subida de adrenalina característica. También pueden aparecer piel de gallina y sensación de debilidad en las piernas.
  • El tercer elemento es la reacción psicológica del cerebro ante este estrés. Después de los 2 primeros elementos, es posible imaginar otros escenarios mucho peores que generan todavía más estrés, lo que conocemos como «montarse películas». Precisamente, este fenómeno de anticipación de los acontecimientos genera ansiedad y conduce progresivamente a trastornos de ansiedad crónicos.

El impacto del estrés en la salud

La intensidad del estrés varía de una persona a otra según su personalidad y su capacidad para gestionar una situación estresante.

Los síntomas físicos consisten principalmente en tensión muscular, problemas digestivos e intestinales, trastornos del sueño (insomnio), falta de apetito, migrañas, mareos, náuseas y fatiga. El estrés también provoca una aceleración del envejecimiento al aumentar el fenómeno de oxidación que causa el envejecimiento y la muerte celular por la acción de los radicales libres.

Para producir la energía que requiere la situación, el cuerpo metaboliza los nutrientes más rápidamente, lo que puede provocar una carencia de aminoácidos, potasio, fósforo, magnesio, calcio, electrolitos y vitaminas del grupo B, entre otros. Además, los nutrientes esenciales se absorben peor durante los períodos de estrés, lo que genera un déficit nutricional.

Las endorfinas producidas como respuesta al estrés pueden causar un debilitamiento del sistema inmunitario: el cuerpo se vuelve entonces más vulnerable a los agentes infecciosos, leves o graves, y a los distintos tipos de cáncer.
Los síntomas psicológicos incluyen agitación, irritabilidad, preocupación constante y dificultades para concentrarse y tomar decisiones.
También pueden aparecer disminución de la libido, ansiedad, melancolía, depresión y baja autoestima...

Las personas que sufren estrés crónico tienden a refugiarse en el alcohol y el tabaco. Presentan un aumento de los gestos y comportamientos violentos y evitan las relaciones sociales. Por todas estas razones, este fenómeno no debe tomarse a la ligera y debe tratarse desde la aparición de los primeros síntomas.

¿Cómo combatir el estrés?

¡Detectar y gestionar el estrés es posible! Basta con:

  • Reconocer las señales del estrés, tanto físicas como psicológicas.
  • Consultar a un terapeuta o a un médico.
  • Realizar actividad física a diario para despejar la mente.
  • Practicar ejercicios de relajación, como ejercicios de respiración.
  • Identificar y definir los objetivos y las prioridades, y fijarse una meta que alcanzar.
  • Mantener los vínculos sociales, conservando el contacto con la familia, los amigos y las demás personas de la vida cotidiana.

En caso de estrés, ¿puede ayudarle la Cytamphology?

La Cytamphology es una ciencia basada en el aprovechamiento de una energía natural emitida por los principios activos de los vegetales. Permite que la persona recupere su armonía y se fortalezca para restablecer el equilibrio.

Entre los distintos productos de nuestra gama, le proponemos:

216: para gestionar mejor la hipersensibilidad y aprender a soltar.
160: en caso de agotamiento o burnout.
139: ayuda a recuperar la serenidad al reducir la angustia.
101: tras un choque postraumático.
001: para mejorar la calidad del sueño.
OM16: en caso de aislamiento.

Todos estos productos constituyen un programa básico relacionado con los trastornos asociados al estrés. Quedamos a su disposición para ofrecerle un programa personalizado que se adapte lo mejor posible a sus necesidades.

Contacte con nosotros

Consentimiento de cookies