Los efectos del oxígeno en nuestra salud

Los efectos del oxígeno en nuestra salud

Algunos datos generales sobre el oxígeno

El oxígeno es un componente esencial de las moléculas presentes en todos los seres vivos: aminoácidos, azúcares...

De fórmula química O2, denominado habitualmente «oxígeno» o «dioxígeno» por los químicos, está formado por dos átomos de oxígeno. Es, en masa, el tercer elemento más abundante del universo, después del hidrógeno y el helio.

En sus orígenes, la Tierra carecía de dioxígeno. Este se formó gracias a la fotosíntesis realizada por las plantas, las algas y las cianobacterias, que podrían haber aparecido hace 2800 millones de años.

No resulta fácil respirar eficazmente con nuestros estilos de vida actuales (contaminación atmosférica, estrés...). Sin embargo, una oxigenación óptima es esencial para vivir con buena salud y ocupa un lugar central en los procesos vitales.

¿Para qué sirve el oxígeno?

La principal función del oxígeno es proporcionar energía al organismo. Todo sucede en las células, en unos pequeños orgánulos llamados mitocondrias, que son auténticas centrales energéticas: con el oxígeno, transforman los nutrientes procedentes de la digestión en energía que la célula puede utilizar directamente. En presencia de oxígeno, una molécula de glucosa puede generar 36 unidades de energía, pero sin oxígeno solo producirá 2... Esta energía se almacena en el ATP (trifosfato de adenosina), que actúa como intermediario energético indispensable para la vida celular.

El oxígeno también interviene en la lucha contra los agentes patógenos y en el control de los radicales libres, moléculas muy reactivas cuyo exceso resulta perjudicial para el organismo (destrucción de las estructuras celulares).

¿Cómo llega el oxígeno a las células?

El aire que nos rodea contiene aproximadamente un 21 % de oxígeno. Cuando inspiramos, llega hasta los alvéolos pulmonares, cuyas paredes están recubiertas de capilares sanguíneos. Allí, el oxígeno pasa a la sangre, que irriga todas las células del cuerpo. A la inversa, la sangre libera en los pulmones el dióxido de carbono que transporta.

¿Cuál es la función de la hemoglobina?

En la sangre, la mayor parte del oxígeno se une a la hemoglobina de los glóbulos rojos, que actúa como transportador. Después, la hemoglobina libera el oxígeno, que penetra en las células. A cambio, capta el dióxido de carbono, un residuo de la respiración celular, y lo lleva hasta los pulmones, donde se elimina con el aire espirado.

¿Qué es la oxigenación insuficiente?

El organismo presenta una oxigenación insuficiente (o hipoxia) cuando existe un déficit de oxígeno disponible en los tejidos. Aunque haya una cantidad suficiente en el aire, el organismo deja de asimilarlo correctamente. Esto sucede en numerosas situaciones:

  • Contaminación atmosférica y tabaquismo
    Los contaminantes recubren las vías respiratorias y dificultan los intercambios gaseosos. Algunos, como el monóxido de carbono, ocupan el lugar del oxígeno en la hemoglobina.
  • Enfermedad
    Numerosas patologías provocan hipoxia, especialmente las enfermedades respiratorias y circulatorias.
  • Estrés
  • Ejercicio físico intenso
  • Envejecimiento
  • Altitud.

Además, la hemoglobina solo cede el oxígeno a las células en determinadas condiciones (temperatura, acidez o concentración de dióxido de carbono en el aire), condiciones propias del entorno urbano.

¿Cuáles son los peligros de la oxigenación insuficiente?

Las consecuencias de la hipoxia son múltiples.
Estas son algunas de ellas:

  • Alteración del metabolismo
    El déficit de oxígeno ralentiza la producción de energía en la célula. Como resultado, las reacciones bioquímicas de asimilación de nutrientes quedan incompletas, los residuos se acumulan e intoxican progresivamente el organismo.
  • Exceso de radicales libres
    La mitocondria deja de funcionar correctamente y produce una mayor cantidad de radicales libres (estrés oxidativo). Además, la hipoxia deteriora los sistemas de defensa contra los radicales libres, lo que supone un doble estrés para la célula.
  • Impacto sobre el sistema nervioso
    El cerebro y el sistema nervioso central son los mayores consumidores de oxígeno y, por tanto, los primeros afectados. De ahí la aparición de señales de alarma: fatiga crónica, nerviosismo y problemas de memoria.

¿La hipoxia conduce a la enfermedad?

Todo depende de la intensidad y la duración de la hipoxia. Cuando persiste, la mayoría de las funciones corporales se alteran y aparece la enfermedad. La pérdida de vitalidad abre la puerta a patologías como trastornos cardíacos y circulatorios, hepatitis crónicas, aterosclerosis e incluso enfermedades más graves, como el cáncer y otras patologías degenerativas.

¿Y el exceso de oxígeno?

Si aumentamos la cantidad de oxígeno inspirado, con el tiempo se produce una hiperoxigenación (o hiperoxia). A largo plazo, también tiene efectos perjudiciales para la salud, especialmente por la formación excesiva de radicales libres, que provocan daños celulares e inflamación.

¿Cómo puede la Cytamphology ayudar al cuerpo a respirar mejor?

La Cytamphology es una nueva ciencia basada en el aprovechamiento de una energía natural emitida por los principios activos de los vegetales.

Este enfoque permite que el organismo recupere su armonía y se fortalezca para restablecer el equilibrio.

604: restablece una correcta oxigenación del cuerpo para evitar patologías del sistema respiratorio y circulatorio (atelectasia pulmonar, asma, afectación de las mucosas relacionada con los alérgenos...).

055: regula el número de glóbulos rojos presentes en la sangre para evitar la anemia (déficit de hematíes) o la policitemia (exceso de hematíes). 055 mantiene un nivel adecuado de inmunidad.

016 y 080: para las alergias estacionales y las alergias inmediatas.

Todos estos productos constituyen un programa básico relacionado con la oxigenación.

Quedamos a su disposición para ofrecerle un programa personalizado que se adapte lo mejor posible a sus necesidades.

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